Capítulo 171

Alaric

La luz del sol que se colaba por las ventanas del café era casi ofensiva en su alegría; rayos dorados pintaban todo con tonalidades cálidas que no tenían por qué existir en un mundo tan podrido. Levanté mi taza de té —una mezcla pretenciosa que el barista había recomendado con demasiado entu...

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