Capítulo 80

Vesper

Gimió, dándose la vuelta con una mano apretada contra la cara.

—Vesper, por el amor de… ¿tienes idea de qué hora es?

—La escama. Se fue. No puedo encontrarla por ningún lado.

Eso sí captó su atención. Se incorporó, parpadeando para espantar el sueño, y de verdad miró alrededor de la habit...

Inicia sesión y continúa leyendo