Capítulo quince

Nos acercamos a la vieja y destartalada cerca, había una puerta atada con cadenas. Apenas toqué las barras de hierro y la puerta se abrió de par en par. Miré a los demás y me encogí de hombros ante sus miradas acusadoras.

Al entrar, noté que todo se estaba desmoronando, las piedras que sostenían su...

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