Capítulo 144

Otra hora pasa y Gabriel pronto se une a mí de nuevo, acurrucándose en el sofá y bebiendo el chocolate caliente que he preparado para ambos. De repente, suena mi teléfono, haciéndome saltar antes de dejar mi taza y contestar la llamada.

—¿Hola?— saludo, solo para escuchar estática y un montón de pa...

Inicia sesión y continúa leyendo