Capítulo 61

Suspiré mientras sentía su cuerpo temblar en mis manos y sonreí de manera consoladora a los curiosos que nos miraban extrañados. —Gabriel, cálmate; no quiero que estés cerca de él nunca más. Gabriel, ¡así que cálmate! La pequeña barba en sus mejillas roza mi piel mientras le tomo la cara y digo —Est...

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