Capítulo 12 Buen chico

Kael permanecía arrodillado en medio de la habitación, los ojos cubiertos por la venda negra mientras el aire parecía volverse cada vez más pesado a su alrededor.

No podía verla y eso lo estaba destruyendo lentamente, cada sonido se volvía más intenso en la oscuridad, el roce suave del cuero, el eco...

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