Capítulo 29 Un lobo obediente

Kael se acercó lentamente hacia ella, la Roja seguía sentada en el sillón, observándolo con esa calma desafiante que volvía loco a su lobo. Tenerla así, esperándolo, completamente dueña de la situación, despertó algo salvaje dentro de él.

Tonher rugió.

Sus ojos verdes brillaron con intensidad mientr...

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