Capítulo 39 Nadie hace llorar a nuestra picolla

El hombre había percibido el cambio en su aroma, miedo, ansiedad, dolor.

Algo estaba mal, el lobo agudizo su oído y quedo sorprendido, dos latidos.

Alessia llegó hasta el sofá y se dejó caer, las lágrimas seguían cayendo, instintivamente llevó una mano a su vientre.

Pensó en el pequeño secreto que ...

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