Capítulo 44 Galena le cuenta todo a Lía.

El pequeño apartamento estaba en silencio,

Lía se incorporó lentamente sobre la cama.

Se sentía mucho mejor, la fiebre había desaparecido y el resfriado ya no era tan intenso.

Cuando intentó levantarse, unos brazos fuertes rodearon su cintura.

—Ni lo pienses, gatita.

Lía suspiró con resignación.

—...

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