Capítulo 104 Un apellido prestado

―Lo sé. Yo impedí que la mataran.

Rhydan no me soltó la mano.

El hombre miró nuestros dedos y después buscó los ojos de los demás, como si alguno fuera a levantarse con él.

Nadie lo hizo.

―La reconocí al entrar ―dijo―. Estuve en Ashfell cuando...

―¿Me viste cometer un delito? ―pregunté.

Se volvió ha...

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