Capítulo 26 La marca de mi hermana

—No.

La piedra del collar volvió a latir en la mano de Leoric.

—Ni siquiera escuchaste todo lo que ofrezco.

—Me pediste que renunciara a un hombre que me permite elegir para regresar con el que ordenó mi muerte. No necesitas adornarlo.

Los ojos de Rhydan se volvieron negros. Seguía sin camisa, con l...

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