Capítulo 92 Una llave para cada uno

―¿Y las noches en que no pueda volver?

Rhydan seguía sujetándome por la cintura. Le aparté el pulgar del borde de mi vendaje y lo llevé hasta la tela.

―Tendrás una llave.

―No te estoy preguntando cómo entrar.

―Lo sé. Tampoco voy a contar las horas junto a la ventana.

Su mano se retiró.

Lo agarré por...

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