Capítulo 336

Punto de vista de Aria

—Aria.

La voz se le quebró al pronunciar mi nombre. Tenía los ojos enrojecidos y se inclinó hacia mí todo lo que las esposas le permitían.

—Dios, Aria, gracias por venir. No pensé que lo harías. No te habría culpado si no venías.

Dejé que el silencio se alargara.

—Querías...

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