Capítulo 8

Punto de vista de Aria

El coche se detuvo por fin frente a una elegante casa adosada, bañada en luces cálidas y con las paredes cubiertas de hiedra.

—Hemos llegado —anunció Damian, con la voz aún más ronca de lo habitual.

Prácticamente salí disparada del coche en cuanto el conductor abrió la puer...

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