Capítulo 112: la clave

Se me cortó la respiración.

La palabra latía como un tambor de guerra en mis oídos —ajuste de cuentas— y podía sentir el calor subiendo bajo mi piel. No por miedo. Por algo más antiguo. Más salvaje. Algo que sabía que las reglas estaban a punto de romperse.

—¿Qué hacemos? —preguntó Mira—. Ni siqui...

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