CAPÍTULO 171: El precio del bosque

Por primera vez en horas, había esperanza.

El dragón se había ido.

Las sombras se habían retirado. El bosque se había vuelto silencioso—no mudo, no muerto, sino tranquilo. El aire se sentía más ligero. Los árboles dejaron de sangrar. Las ilusiones dejaron de susurrar.

Serene estaba de pie en medi...

Inicia sesión y continúa leyendo