CAPÍTULO 18 — Smoke & Ricotta

La pistola se sentía más pesada de lo que esperaba.

La giré entre las manos, parpadeando ante el metal como si de pronto pudiera sacar dientes y morderme.

—No va a dispararse sola —dijo Damián desde atrás, la voz como terciopelo caliente.

Exhalé por la nariz.

—Soy más de garras y colmillos, no d...

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