Capítulo 186 — Cenizas de una corona

El bosque estaba en silencio.

Demasiado silencio.

Solo el crepitar de las llamas a lo lejos las seguía como fantasmas. Serene no dejó de correr hasta que los pulmones le ardieron y las piernas se le volvieron de piedra. Mira cargaba el peso de Elira por un lado, Serene por el otro, sus respiracion...

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