Capítulo 187 — Sangre en las hojas

El bosque estaba demasiado silencioso.

Habían pasado días desde que dejaron atrás las ruinas del palacio, y aun así Elira seguía esperando oír el estrépito de botas acorazadas, el crepitar lejano del fuego o los gritos guturales de los soldados de los Ancianos. Pero allí… solo se oía el viento susu...

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