Capítulo 272

El suave zumbido del ventilador de techo llenaba la habitación mientras me daba la vuelta en la cama, medio enterrada bajo la cobija. La luz de la mañana se colaba por las cortinas, dibujando rayas tenues sobre el piso. No quería moverme. La cama estaba demasiado tibia, demasiado suave.

Fue entonce...

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