Capítulo 273

Cuando por fin entré a la sala, se me cortó la respiración.

Todo el lugar estaba transformado.

Por todas partes —las paredes, el piso, el aire mismo— brillaban de color y luz. Jarrones rebosaban de lirios blancos, rosas rojas y paniculata. Velas titilaban suavemente a lo largo de los estantes, su ...

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