Capítulo 296

En el momento en que Serene cargó a la niña en brazos y entró a la casa, Mira casi se cayó del sofá.

—¿Serene? ¿Quién es esa? —gritó, con los ojos muy abiertos.

—Y-yo todavía no lo sé —dijo Serene en voz baja, sosteniendo a la pequeña temblorosa contra su pecho—. Ven. Ayúdame a limpiarla primero.

...

Inicia sesión y continúa leyendo