Capítulo 301

Serene asintió despacio. —Damian… ella es Sia.

El aire pareció congelarse. Damian parpadeó —una vez, dos— antes de dar un paso atrás, como si el piso se moviera debajo de él.

—No —susurró—. No, eso no puede ser.

Serene se acercó un poco más. —Es verdad.

La respiración de Damian se volvió temblor...

Inicia sesión y continúa leyendo