Capítulo 306

La habitación estaba en silencio, salvo por el suave tic‑tac del reloj en la pared de Lucas. Damian estaba inclinado hacia adelante en el sillón de cuero, codos en las rodillas, las palmas juntas. Serene estaba sentada junto a Sia en el sofá, una mano frotando con suavidad la espalda de la niña.

Si...

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