Capítulo 45: En sus brazos

El sol de la mañana se derramaba por los amplios ventanales de la habitación de Damian, bañándolo todo con un suave resplandor dorado. Yo yacía bajo las sábanas, con el corazón desbocado, intentando mantenerme quieta.

A mi lado, Damian dormía… o al menos fingía hacerlo.

Su pecho desnudo subía y ba...

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