Capítulo 68 — El silencio entre batallas

La casa estaba silenciosa.

Demasiado silenciosa.

Kael había salido antes del amanecer, murmurando algo sobre revisar el perímetro sur. No me invitó. No me dijo cuándo volvería.

Tal vez necesitaba espacio. Tal vez yo también.

Los moretones en mis costillas aún dolían. Tenía los dedos en carne viv...

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