Capítulo 8: La gran evasión

Metió la mano en el bolsillo y sacó algo: una cadena de plata con un colgante pequeño. El símbolo de una Luna. Brillaba como el hielo, delicada y letal.

—No —susurré.

Él me la tendió.

—Diste tu palabra.

Me quedé mirando la cadena, con el corazón desbocado. Cada parte de mí gritaba que corriera. ...

Inicia sesión y continúa leyendo