Capítulo 89: ¡¿Mi jefe también es un hombre lobo?! Que alguien me dé una bofetada.

Iba a renunciar.

En serio. Incluso busqué en Google: “Cómo renunciar a tu trabajo sin sonar como una loca”. Paso uno: “Sé profesional”. Paso dos: “No llores”.

Fallé en los dos.

Era lunes por la mañana. El aire olía a pánico y perfume. Me había cambiado de ropa tres veces, me había maquillado dos, ...

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