Capítulo treinta y tres

Punto de vista de Keagan

—¡Sylvia está muy enferma! —dijo Héctor, su voz cargada de preocupación—. La visité y está en un estado terrible. Espero que se recupere pronto.

Me tensé, girándome para mirar a Héctor, buscando en su expresión para ver si hablaba en serio. Mi corazón se hundió al no ver n...

Inicia sesión y continúa leyendo