Capítulo 39 La amenaza se intensifica

—No necesitaba escuchar las palabras para saber que el peligro se acercaba.

Por la mañana, el veneno ya se había esparcido por los pasillos de la Academia como una plaga en una ciudad sitiada.

Lo sentí en el momento en que salí de mi dormitorio—el peso de los susurros afilados como dagas, la forma...

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