Capítulo 57 El desafío aceptado

—Si quería respeto, tenía que luchar, no huir.

Desperté a la mañana siguiente con cada músculo protestando por el colapso de ayer. La sobrecarga de energía del vínculo me había dejado agotada, como si hubiera estado corriendo durante horas sin descanso. Pero debajo del dolor, mi loba caminaba de un...

Inicia sesión y continúa leyendo