Capítulo 241

POV de Rowena

Alaric iba sentado a mi lado en el asiento trasero de nuestro auto, con la mano apretando la mía con tanta fuerza que mis nudillos estaban casi blancos.

Tenía la mirada fija en las calles de la ciudad al otro lado de la ventana, el pecho subiéndole y bajándole con respiraciones len...

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