Capítulo 128

El punto de vista de Selene

En el segundo en que entré en la cabaña, cerré la maldita puerta de una patada con el talón. Mis pies gritaban, mi cabeza latía y aún podía saborear la decepción cara de esa llamada cena.

Me quité los tacones como si me hubieran insultado y los lancé a la esquina.

Leena ...

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