Capítulo 259 259

-Exactamente -escribió el niño, añadiendo dos letras más, y le mostró el tablero.

Edward lo miró, sin saber si reír o gritar. Tratar de razonar con un niño, pensó, era una prueba de paciencia casi psiquiátrica.

 Al final, soltó un suspiro y se rindió.

-Siéntate bien. Vamos a cenar a casa del bisa...

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