Capítulo 38 El timbre

—¿Más que yo? —preguntó Rebeca de manera tosca, con resentimiento en su voz.

—No. Pero ella es una señora madre que… —Exhaló de manera gratificante—. Debajo de ese atuendo empresarial se esconden unos atributos demasiado grandes. Es claro que tiene más curvas, y tú, mi estimada Rebeca, solo una cara...

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