Capítulo veinticinco

Liam

   Se dirigió furioso hacia el gimnasio. Se quitó la camiseta por la cabeza y la tiró. Empezó a golpear y patear el saco de boxeo. Quería liberar su ira y frustración. Así ella no podría tartamudear de miedo frente a él.

 —Necesitas calmarte, hermano —dijo Danil desde atrás, quien ya es...
Inicia sesión y continúa leyendo