Capítulo 5 Preocupada
Blake encontró a Flor sentada en el muelle y decidió acercarse. Se sentó a su lado en silencio, respetando el momento de tranquilidad de Flor. El sonido suave de las olas rompiendo contra el muelle se convirtió en la banda sonora de su encuentro.
"Estás preocupada, ¿verdad?", preguntó finalmente Blake, rompiendo el silencio con una voz serena.
Flor asintió, sin mirarlo directamente, pero agradeciendo su intento de empatía.
"Lo que pasó antes... fue un lío", dijo Blake con sinceridad. "Pero no podemos cambiarlo ahora. Tal vez sea mejor seguir adelante y adaptarnos a lo que viene."
Flor reflexionó sobre sus palabras. Sabía que tenía razón. No podían retroceder en el tiempo para corregir lo que ya había sucedido. Era momento de enfrentar las consecuencias y encontrar una manera de manejar la situación.
"Supongo que tienes razón", respondió Flor finalmente. "Pero ¿qué vamos a hacer ahora?"
Blake sonrió levemente. "Creo que deberíamos continuar con el juego que empezamos. Si estamos juntos en esto, al menos podremos apoyarnos mutuamente."
Flor asintió, agradecida por su actitud comprensiva. Sabía que sería difícil, pero tener a alguien a su lado en esta situación incierta le daba cierto consuelo.
Juntos, se quedaron sentados en el muelle, compartiendo pensamientos y construyendo un plan para afrontar lo que les esperaba, decididos a enfrentar juntos las complicaciones que la situación traería consigo.
•
Ambos regresaron a casa, pero al llegar se encontraron con una atmósfera cargada de tensión. Sus padres los esperaban, con gestos serios y miradas inquisitivas que dejaban claro que estaban al tanto de lo sucedido en el evento.
"Tenemos que hablar", dijo la madre de Flor con voz firme, mientras su padre miraba a Blake con una expresión seria.
Flor y Blake intercambiaron miradas nerviosas, preparándose para enfrentar la conversación difícil que se avecinaba. La tensión en la habitación era palpable mientras se sentaban, listos para explicar lo sucedido en el yate.
"Lo que pasó allí afuera no fue lo que pensábamos", comenzó Flor, intentando explicar la situación de la manera más clara posible.
Blake asintió, agregando detalles sobre su intento de solucionar lo ocurrido en el evento. A pesar de sus explicaciones, la decepción en los rostros de sus padres no desaparecía. La preocupación y la incertidumbre llenaban la habitación mientras intentaban encontrar una solución a la situación complicada en la que se encontraban.
El silencio pesado se adueñó del lugar, mientras tanto Flor como Blake esperaban, ansiosos por la reacción de sus padres y por la resolución de la situación.
La madre de Flor se mantuvo firme en su postura. "No puedo permitir que esto continúe. Es imposible que estén juntos después de lo que sucedió. Hay demasiado en juego."
Flor se sintió abrumada por la determinación de su madre. A pesar de ello, Blake no se dejó amedrentar por sus palabras. "Entiendo tus preocupaciones, pero estamos dispuestos a hacer lo necesario para reparar lo sucedido. No quiero perderte, Flor", dijo con sinceridad.
El ambiente se llenó de un silencio incómodo mientras la madre de Flor consideraba las palabras de Blake. La tensión en la habitación se hizo palpable, cada segundo parecía prolongarse.
"Esto es un desastre", murmuró Flor, visiblemente afectada por la situación.
Blake, sin embargo, mantuvo su determinación. "No estoy dispuesto a renunciar sin intentarlo. Juntos, podemos superar esto."
La madre de Flor suspiró, viendo la convicción en los ojos de Blake. "Deben entender las consecuencias si esto va a seguir adelante. No será fácil. Yo no estoy de acuerdo, no deben seguir"
Ambos asintieron, entendiendo la gravedad de la situación y el camino complicado que tenían por delante. A pesar de los desafíos, Blake se mantuvo firme en su determinación de luchar por su relación con Flor.
Flor, abrumada por la situación, se acercó a Blake, con una expresión cargada de preocupación y pesar. "Creo que cometimos un error al confiar en esto", susurró con tristeza.
Blake asintió comprensivo, pero con determinación en sus ojos. "Fue un error, pero no significa que no podamos intentar arreglarlo", respondió tranquilamente.
Flor se mordió el labio, luchando con sus emociones encontradas. "Pero todo se ha complicado demasiado", murmuró con la mirada perdida en la distancia.
Blake se acercó y tomó su mano con suavidad. "Sé que parece difícil ahora, pero estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para hacerlo funcionar. Confía en mí."
Flor lo miró, sumida en sus pensamientos. La incertidumbre y el temor se reflejaban en sus ojos, pero a la vez podía percibir la determinación de Blake. Sabía que el camino por delante sería difícil, pero la presencia de Blake a su lado le brindaba cierto consuelo en medio de la turbulencia.
El gesto de Flor de retirarse a su habitación en busca de paz y reflexión reflejaba su necesidad de espacio para procesar lo sucedido. Cerró la puerta tras de sí y se dejó caer sobre la cama, abrumada por las emociones y los acontecimientos recientes.
Entre sus pensamientos, las palabras de su madre resonaban en su mente. La sensación de decepción en los ojos de sus padres se clavaba en su corazón, haciendo que el peso de la situación fuera aún más difícil de sobrellevar.
Se sentía dividida entre la esperanza de que las cosas pudieran arreglarse y el miedo a las posibles consecuencias de sus decisiones. La incertidumbre llenaba su habitación mientras buscaba respuestas y soluciones a la compleja situación en la que se encontraba.
Entre la confusión y la ansiedad, Flor se sumergió en sus pensamientos, tratando de encontrar una manera de afrontar lo que había sucedido y trazar un camino hacia adelante. La necesidad de claridad y paz mental la llevó a sumergirse en una profunda reflexión, buscando respuestas en el torbellino de emociones que la envolvía.
•
El día siguiente, Flor se despertó con un persistente dolor de cabeza, producto del agotamiento mental de la noche anterior. Se levantó con cautela, tratando de calmar la molestia que latía en su cabeza.
Decidió tomar una ducha rápida para refrescarse y encontrar algo de alivio. El agua tibia golpeó su piel, trayendo una sensación reconfortante que le ayudó a relajar la tensión acumulada. Cerró los ojos, permitiendo que el vapor y el sonido del agua calmaran su mente agitada.
Mientras el agua caía sobre ella, Flor se esforzó por apartar los pensamientos turbulentos y enfocarse en el presente. Respiró profundamente, permitiéndose un breve momento de serenidad antes de enfrentar el día que se presentaba lleno de incertidumbre.
Al salir de la ducha, se envolvió en una toalla y se preparó para abordar los desafíos que le esperaban, con la esperanza de encontrar soluciones y claridad en medio de la confusión que rodeaba su vida en ese momento.
El ambiente tenso en la mesa del desayuno era palpable cuando Flor se sentó. Su madre, visiblemente afectada por lo sucedido, apenas le dirigió la mirada y evitó el contacto visual.
El silencio pesado llenaba la habitación, interrumpido solo por el sonido de los cubiertos sobre los platos. Flor notó la frialdad en la actitud de su madre y se sintió aún más abrumada por la distancia emocional entre ambas.
Intentó entablar una conversación, buscando romper el incómodo silencio. "¿Cómo estás, mamá?", preguntó con precaución.
La madre de Flor respondió brevemente, sin mirarla directamente, lo que dejó claro que no estaba lista para hablar sobre lo sucedido. La tensión y la incomodidad llenaban el espacio, creando una barrera invisible entre madre e hija.
Flor se sintió angustiada por la falta de comunicación. Comprendía el descontento de su madre, pero la sensación de distancia entre ambas la llenaba de tristeza y preocupación. Ansiaba encontrar una manera de restaurar la relación y abordar lo ocurrido para buscar una solución juntas.
Flor notó que su madre apenas tocaba la comida frente a ella. Decidió abordar la situación directamente: "Mamá, sé que estás molesta por lo ocurrido ayer. Lo siento mucho. ¿Podemos hablar sobre esto?".
La madre de Flor suspiró, mostrando su frustración. "Flor, no es que esté molesta contigo, pero debes comprender las consecuencias de lo que sucedió. Esto no es algo que pueda resolverse fácilmente", respondió con un tono firme pero comprensivo.
Flor se sintió desanimada al no obtener la respuesta que esperaba. "Pero, mamá, creo que podemos encontrar una solución juntos. No quiero que esto nos distancie", suplicó con sinceridad.
La madre de Flor tomó un sorbo de su café antes de responder. "Necesitamos tiempo para procesar todo esto. Las cosas han cambiado mucho y no sé si podemos volver atrás", expresó con pesar en su voz.
Flor sintió un nudo en la garganta al darse cuenta de lo difícil que sería reparar lo sucedido. Sin embargo, estaba decidida a encontrar una manera de resolverlo, incluso si eso significaba luchar contra viento y marea para restaurar la confianza perdida con su madre.
POV FLOR:
Estoy probándome ropa para poder asistir a mi primer día de universidad hoy. Mamá solamente me dio las indicaciones necesarias, no ha querido hablar más conmigo. Y todo por hacerle caso a Blake en todo esto. Blake ha estado serio conmigo y hace rato se fue con su padre a la empresa para trabajar. No sabía que el chico trabajaba.
Me paré frente al espejo, ajustando el dobladillo de mi blusa. Miré mi reflejo con una mezcla de emoción y preocupación. Era mi primer día en la universidad, un nuevo comienzo, pero las tensiones en casa me pesaban.
A pesar de todo, quería empezar bien. Quería dejar de lado las preocupaciones personales y sumergirme en este nuevo capítulo de mi vida. Cerré los ojos por un momento, respirando profundamente, tratando de encontrar la determinación para enfrentar el día.
Bajé las escaleras hacia la cocina. Mamá estaba allí, pero su mirada evitaba la mía. Decidí no presionarla más, sabía que este no era el momento para intentar arreglar las cosas. Tomé un poco de desayuno rápidamente y me despedí con un beso en su mejilla, aunque su respuesta fue fría.
El camino hacia la universidad fue tranquilo. El sol comenzaba a iluminar la ciudad mientras avanzaba hacia un nuevo entorno, un lugar lleno de posibilidades y desconocidos.
Llegué al campus y el bullicio me recibió. Me sumergí en la multitud, buscando mi clase. A medida que entraba al aula, sentí esa mezcla de nerviosismo y emoción que viene con lo desconocido.
Busqué un lugar y me senté, mirando a mi alrededor. Los estudiantes empezaron a llenar la sala, hablando entre ellos, algunos nerviosos como yo, otros más relajados.
El profesor llegó y comenzó la clase. Traté de enfocarme en sus palabras, pero mi mente vagaba entre mis pensamientos y las preocupaciones del día. Era difícil concentrarse.
Después de la clase, decidí dar un paseo por el campus, tratando de aclarar mi mente. Me detuve junto a un banco, viendo a los estudiantes pasar, algunos riendo y otros absortos en sus teléfonos.
Saqué mi propio teléfono y vi un mensaje de Blake, preguntando cómo iba mi primer día. Sus palabras eran breves pero amables. Me reconfortó un poco saber que aunque las cosas estaban tensas entre nosotros, aún se preocupaba por mí.
Decidí contestarle, agradeciéndole su interés. Pero la incertidumbre sobre cómo abordar nuestra situación persistía. No sabía si podíamos recuperar la conexión que parecía haberse desvanecido.
El timbre sonó, indicando que era hora de mi siguiente clase. Guardé el teléfono y me dirigí hacia el edificio. A pesar de las tensiones en mi vida personal, estaba decidida a hacer de este primer día en la universidad un buen comienzo.
Caminaba por los pasillos, notando las miradas que la seguían. Ciertamente, ser la hermanastra de alguien como Blake Benson había llevado consigo una dosis inesperada de atención. Sentía las miradas curiosas y los murmullos a sus espaldas. Algunas chicas parecían distantes, mientras que otras mostraban expresiones celosas o envidiosas.
La sensación de ser juzgada por algo sobre lo que no tenía control la incomodaba. Intentaba mantener la calma, recordándome a sí misma que estas percepciones externas no definían quién era ella. Pero aún así, el peso de esas expectativas creadas por la fama de su hermanastro se hacía evidente en cada interacción.
Aunque deseaba pasar desapercibida y ser reconocida por su propio mérito, sabía que aquello era difícil de lograr. La sombra de la popularidad de Blake parecía acompañarla a donde fuera.
•
Trató de mantener la cabeza en alto, enfocándose en su camino hacia la siguiente clase. Decidió que trataría de ignorar las miradas y los susurros, concentrándose en sus propios objetivos universitarios. A pesar de las dificultades, estaba determinada a labrar su propio camino en la universidad, demostrando que era mucho más que simplemente la hermanastra de alguien conocido.
Se detuvo un momento, observando a las chicas que parecían susurrar y echar miradas en su dirección. No podía evitar sentirse incómoda por la atención no deseada. Suspiró profundamente y siguió adelante, decidida a encontrar su lugar en ese entorno, incluso si eso significaba navegar a través de la sombra de la fama de su hermanastro.
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POV FLOR:
—Disculpa —le dije a una chica por haber chocado con ella. Usaba lentes, era tez blanca y tenía varios libros en sus manos.
—No te preocupes, no te vi.
—Oye, ¿sabes dónde están los baños? Soy nueva aquí.
La chica asintió.
—Si, sígueme.
La seguí por el pasillo.
—Soy Florence por cierto —le dije.
—Sé quien eres. La nueva integrante de la familia Benson.
—Parece que todo el mundo sabe eso.
—La familia Benson es una de las más importantes y todo se sabe sobre ellos. En especial sobre Blake.
Rodé los ojos. No se por que todos veneraban a Blake.
—Soy Lila, por cierto.
—Mucho gusto, Lila.
—Pero ustedes dos ya se conocían —Lila se detuvo—Digo, todo el mundo habla de que son novios. —se encogió de hombros.
—Somos... somos cercanos, pero no de esa manera —respondió Flor con cierta incomodidad, tratando de disipar cualquier malentendido.
Lila asintió, aparentemente satisfecha con la aclaración.
—Entiendo. Perdona si metí la pata, es solo que todo el mundo habla sobre ustedes dos desde el evento en el yate.
Flor suspiró. La situación en el evento había desencadenado una serie de rumores que ahora parecían perseguirla incluso en la universidad.
—Sí, fue un momento complicado. Pero no es exactamente como lo pintan —explicó Flor, tratando de restar importancia al asunto.
Lila asintió comprensiva, pareciendo dispuesta a cambiar de tema.
—En fin, los baños están por aquí —dijo, señalando hacia un pasillo lateral—. Espero verte por aquí más seguido, Florence.
—¡Gracias, Lila! Nos vemos luego.
Flor se dirigió hacia los baños, agradecida por la ayuda de Lila y aliviada de dejar atrás esa conversación incómoda. Suspiró, preguntándose cómo haría para evitar los rumores que rodeaban su relación con Blake, sabiendo que probablemente sería un desafío constante en la universidad.
Flor entró al baño, notando de inmediato el murmullo apenas perceptible que se detuvo abruptamente al verla. Se acercó a uno de los lavabos, tratando de ignorar las miradas furtivas y los susurros que se desvanecían en su presencia.
Mientras se lavaba las manos, las voces en el fondo continuaban. Podía sentir la tensión en el aire y, aunque no podía distinguir claramente lo que decían, sabía que hablaban de ella. Un sentimiento de frustración se apoderó de ella. ¿Por qué tenían que juzgarla por algo sobre lo que no tenía control?
Trató de mantener la compostura, respirando profundamente para mantener la calma. La sensación de ser objeto de la atención no deseada la hacía sentir incómoda y molesta. Cerró los ojos un instante, deseando poder pasar desapercibida, al menos por un momento.
Decidió ignorar las miradas indiscretas y salió del baño, intentando no prestar atención a las chicas que claramente hablaban sobre ella. Se prometió a sí misma que no dejaría que los comentarios negativos afectaran su día. Se reafirmó en su determinación de forjar su propio camino en la universidad, independientemente de lo que otros pensaran sobre su relación con Blake o la sombra de su fama.
—Así que eres la novia de Blake.
Flor se quedó perpleja ante las palabras de la chica, sin poder comprender el tono despectivo y la acusación infundada. Una mezcla de sorpresa y molestia se reflejaba en su rostro mientras trataba de procesar lo que acababa de escuchar.
—No sé de qué estás hablando. Blake y yo simplemente somos familia, no hay nada más entre nosotros —respondió Flor, intentando mantener la calma a pesar de sentirse atacada.
La chica rubia solo soltó una risa burlona y movió la cabeza con desdén.
—Oh, por favor. Todos sabemos cómo funcionan las cosas con él. No caigas en su juego, solo te lastimarás. Soy su novia y no toleraré que intentes entrometerse.
Flor se sintió frustrada por la actitud arrogante y la falta de comprensión de la situación. Trató de mantener la compostura, aunque sus emociones estaban a flor de piel.
—Lo siento, pero estás equivocada. No estoy interesada en causar problemas. Mi relación con Blake es puramente familiar, te lo aseguro.
La chica parecía no creerle y, con una mirada de superioridad, se dio media vuelta y se marchó, dejando a Flor con una sensación de confusión y molestia. No entendía por qué alguien asumiría algo tan alejado de la realidad, y la situación solo añadía más tensiones innecesarias a su ya complicado día en la universidad.
—Más te vale, Florence, porque no querrás tenerme como enemiga.
—No te tengo miedo. —me crucé de brazos y la enfrenté—Quizás tengas razón y Blake y yo seamos novios. Me lo propuso y me presentó como su novia ante toda la familia. —sonreí victoriosa, pero la chica se enojó aún más y se lanzó hacia mi en una pelea
La confrontación escaló rápidamente, la chica rubia se abalanzó hacia Flor, tratando de agarrarla. Flor, sorprendida por la agresión repentina, instintivamente se movió para esquivarla, pero no pudo evitar el forcejeo.
Intentó contenerla y apartarse, tratando de evitar una pelea, pero la otra chica parecía determinada a continuar. El ruido atrajo la atención de algunas personas en el baño, y Flor se sintió aún más incómoda al ser el centro de atención de esa manera.
—¡Deténganse! ¡Por favor! —exclamó Flor, tratando de separarse de la chica sin causar más alboroto.
Algunas estudiantes se acercaron para tratar de calmar la situación, separando a ambas chicas antes de que la pelea se intensificara. Flor se alejó lo más rápido posible, con el corazón acelerado y la mente turbada por lo ocurrido.
