Capítulo 6 Pelea

Flor y la chica seguían peleándose en el piso, el director de la universidad llegó al lugar y las separó.

—¡Suficiente! Las dos a la dirección ahora. 

La voz del director resonó con autoridad en medio del caos. Flor se detuvo de inmediato, sorprendida por la presencia del director y la seriedad de la situación. Trató de apartarse de la otra chica, buscando poner fin a la confrontación.

Ambas fueron escoltadas hacia la dirección. Flor se sentía nerviosa y preocupada por las posibles consecuencias de la pelea. A pesar de haber intentado detener el altercado, sabía que su participación en la pelea podría tener repercusiones graves.

El camino hacia la dirección se hizo en un silencio tenso. Flor estaba ansiosa por lo que vendría a continuación, tratando de pensar en cómo explicar lo sucedido sin agravar la situación aún más.

Al llegar a la oficina del director, se encontraron con una atmósfera seria y tensa. El director los miró con severidad mientras les pedía una explicación sobre lo ocurrido.

—¿Qué sucedió aquí?

—Hubo un malentendido, intenté evitar la pelea, pero...

—¡Ella se estaba haciendo pasar por la novia de mi novio!

—Tranquilas las dos. Entiendo que puede haber habido un conflicto, pero recuerden que la violencia no es la solución. ¿Alguna de ustedes puede explicar lo que realmente ocurrió?

—Nos encontramos en el baño, ella me acusó de algo falso sobre mi relación con mi hermanastro y...

—¡Ella está mintiendo! Blake es mi novio y ella está tratando de...

—Señoritas, calma. ¿Pueden confirmar si realmente están involucradas en una relación con este joven llamado Blake?

—No, ella está malinterpretando la situación. No hay nada romántico entre Blake y yo, solo somos familia.

—¡Eso no es lo que se dice por ahí!

—Bien, independientemente de lo que se comente, no es apropiado resolver conflictos de esta manera. Ambas han incumplido el código de conducta. ¿Entienden la seriedad de lo sucedido?

Flor trató de explicar la situación, reconociendo su parte en el altercado pero también enfatizando su intento de evitar la pelea. La otra chica también dio su versión de los hechos, mostrando una actitud desafiante.

El director escuchó atentamente a ambas partes antes de tomar una decisión. Explicó las consecuencias de sus acciones y les advirtió sobre el comportamiento inaceptable en la universidad.

Finalmente, les impuso una sanción, dejándoles claro que cualquier comportamiento violento no sería tolerado en la institución. Flor se sintió aliviada de que la situación no hubiera escalado aún más, pero también se sentía preocupada por las repercusiones futuras de este incidente en su vida universitaria.

Flor salió de la universidad con un nudo en el estómago. La conversación con el director había sido tensa y la llamada a sus padres no ayudó a aliviar su preocupación. Trataba de mantener la calma mientras caminaba hacia la salida, pero su corazón latía con fuerza.

Al doblar la esquina, vio a alguien parado justo frente a la puerta principal. Era Blake Benson, con una mirada seria y determinada en su rostro. Flor sintió un escalofrío recorrer su espalda. No estaba segura de cómo iba a reaccionar él después de todo lo ocurrido en el día.

Antes de que pudiera dar un paso hacia atrás, Blake se acercó a ella, con una expresión seria pero no amenazante.

—Flor, necesitamos hablar.

Flor se tensó, sin saber qué decir o cómo abordar la situación. No esperaba encontrarse con Blake allí, especialmente después del incidente en la universidad.

—¿Qué... qué quieres decir, Blake?

—Sé que las cosas se salieron de control allá adentro. Y quería aclarar las cosas.

Flor lo miró con incredulidad. No esperaba que él quisiera hablar con ella después de lo sucedido. Una mezcla de confusión y nerviosismo se apoderó de ella.

—Yo... lo siento por lo que pasó. No era mi intención...

—No importa. Solo quería decirte que... bueno, sé que lo que esa chica dijo sobre mi relación con ella no es cierto. He hablado con ella y se lo dejé claro. Lamento haber contribuido a la confusión.

Flor se quedó atónita por un momento. No esperaba que Blake hubiera indagado sobre el asunto y mucho menos que se tomara el tiempo para hablar con esa chica. Su sorpresa se reflejaba en su rostro.

—Oh, yo... gracias, Blake. Aprecio mucho que hayas averiguado.

La tensión en el ambiente disminuyó un poco. Flor se sentía aliviada de que al menos una parte de la confusión se aclarara, aunque seguía preocupada por las consecuencias generales del incidente en la universidad.

—No hay problema, pequeña fiera. No pensé que fueras tan agresiva. 

—Cállate, Blake, por tu culpa me he peleado el primer día. 

Blake rió. 

—Sube, te llevaré a un lugar. 

—¿Donde? 

Solo sube. 

Flor se acomodó en el asiento del auto de Blake, observando de reojo el interior del vehículo mientras intentaba calmar los latidos acelerados de su corazón. El olor del auto, una mezcla de perfume, cuero y un toque de aroma masculino, la hizo sentir extrañamente cómoda.

Mientras Blake arrancaba el auto, el silencio se prolongaba, creando una atmósfera tensa. Flor se sentía intranquila, tratando de descifrar por qué Blake la había llevado a algún lugar después de todo lo sucedido en la universidad.

El motor del auto rugía suavemente mientras avanzaban por las calles. Después de unos minutos, Blake rompió el silencio.

—¿Estás bien?

Flor asintió, sin estar segura de qué decir exactamente. La incomodidad la invadía, pero a la vez, se sentía curiosa por saber a dónde la estaba llevando.

—Sí, estoy bien. Solo un poco... sorprendida.

—Lo siento por lo que pasó. No esperaba que las cosas se salieran de control de esa manera.

Flor se sorprendió por la disculpa de Blake. No esperaba que él se mostrara tan considerado después de todo lo ocurrido.

—Yo... también lo siento. No fue mi intención.

Blake sonrió de manera reconfortante, lo que hizo que Flor se sintiera un poco más relajada.

El coche se detuvo frente a un pequeño café acogedor en una calle lateral. Blake apagó el motor y miró a Flor.

—¿Qué te parece si tomamos algo? Para relajarnos un poco.

Flor asintió tímidamente, sin saber qué más hacer en esa situación. Ambos salieron del auto y entraron al café. El ambiente era tranquilo y acogedor, con el aroma a café flotando en el aire.

Se sentaron en una mesa cerca de la ventana. Blake pidió dos tazas de café mientras Flor observaba a su alrededor, sintiéndose un poco más cómoda con la situación.

Mientras esperaban el café, Blake comenzó a hablar sobre cosas triviales, rompiendo la tensión del momento. Hablaron sobre sus estudios, intereses compartidos y anécdotas divertidas, haciendo que Flor se relajara un poco más en su compañía.

El café llegó, trayendo consigo una pausa en la conversación. Flor sopló suavemente el vapor que se elevaba de su taza, sintiéndose agradecida por este momento de tranquilidad después de la turbulencia del día.

Blake la miró con una sonrisa cálida y levantó su taza en un gesto de brindis silencioso. Flor sonrió tímidamente y chocó su taza con la de él, dando inicio a un momento de paz en medio de la confusión que los rodeaba.

Flor frunció el ceño ligeramente al escuchar las palabras de Blake. No entendía por qué él estaría feliz si su padre no aprobaba su relación. La confusión se reflejaba en su rostro mientras miraba a Blake, buscando entender sus emociones.

—Las cosas están saliendo bien, mi padre no está contento con lo nuestro. Eso me hace feliz. 

—¿Feliz? ¿Cómo puedes estar feliz si tu padre no está de acuerdo?

La expresión de Blake cambió de manera sutil, como si estuviera debatiéndose entre explicar o guardar silencio. Sus ojos reflejaban una mezcla de emociones: determinación, preocupación y algo de tristeza.

—No es que esté feliz por eso... más bien... creo que esta situación podría aclarar las cosas. Mi padre tiene sus razones, pero... hay más en esta historia.

La respuesta de Blake no hizo más que confundir aún más a Flor. ¿Qué más podría haber detrás de la desaprobación de su padre? Se sentía atrapada en un mar de incertidumbre, sin comprender del todo la situación.

—No entiendo. ¿Qué quieres decir con "hay más en esta historia"?

Antes de que Blake pudiera responder, un timbre sonó en su teléfono. Miró la pantalla y su expresión se tornó más seria.

—Lo siento, tengo que irme. Pero podemos hablar más tarde, ¿de acuerdo?

Flor asintió, aunque aún se sentía confundida y ansiosa por entender lo que Blake quería decir. Él le dio una mirada apenada antes de levantarse de la mesa y desaparecer por la puerta del café.

Quedó sola en la mesa, con el aroma del café llenando el ambiente y un torbellino de preguntas en su mente. Trató de concentrarse en su taza de café, pero no podía quitarse de encima la sensación de desconcierto que le dejó la conversación con Blake.

Decidió tomarse un tiempo para reflexionar sobre lo sucedido y esperar a que Blake estuviera listo para hablar. Mientras tanto, se quedó en el café, dejando que los minutos pasaran mientras intentaba entender la confusa situación en la que se encontraba.

Flor, ya en casa, sintiendo la necesidad de aclarar las cosas, esperó a que Blake estuviera disponible para hablar. Cuando finalmente tuvieron un momento a solas, decidió abordar el tema directamente.

—Blake, creo que deberíamos dejar de fingir esta relación falsa. No quiero que esto cause más problemas entre nuestros padres.

Blake la miró con sorpresa, como si no hubiera anticipado que Flor tomaría esa postura.

—Pero, ¿cómo explicas todo lo que sucedió entonces? Si dejamos de actuar como si estuviéramos juntos, podría generar más confusión.

—Lo entiendo, pero la situación ya está fuera de control. No quiero que esto lastime nuestras relaciones familiares. Además, tal vez si dejamos de fingir, podríamos aclarar las cosas de una vez por todas.

Flor esperó a que Blake absorbiera sus palabras. La preocupación y el deseo de resolver la situación pesaban en ella. Blake parecía reflexionar sobre sus palabras, con una expresión seria y pensativa en su rostro.

—Tienes razón, Flor. Pero aún  no es hora de aclarar las cosas y ser honestos sobre todo esto. 

Ambos acordaron tomar medidas para aclarar la situación con sus padres más adémate. Decidieron hablar con franqueza sobre su supuesta relación y la razón detrás de la farsa. Estaban determinados a resolver el malentendido que había surgido de esta situación incómoda.

Con una mezcla de nerviosismo y determinación, Flor y Blake se prepararon para enfrentar la conversación que cambiaría el rumbo de la confusión que había rodeado su situación familiar.

—Pero antes, acompáñame a una fiesta en la noche. Necesito que me ayudes a poner celosa a una persona. —propuso Blake con una sonrisa maligna. 

Flor se sintió desconcertada por la solicitud de Blake. Su corazón latía con fuerza y una sensación incómoda se apoderó de ella al escuchar su propuesta.

—¿Por qué querrías hacer algo así, Blake? No deberíamos jugar con los sentimientos de alguien para dar celos.

La idea de que Blake quisiera usarla para causar celos en su ex novia despertó una sensación inesperada en Flor. Se sentía confundida y, de alguna manera, incómodamente celosa.

—Lo siento, Flor. No quise hacer que te sientas incómoda. Es solo que ella estará en esa fiesta y... pensé que sería más fácil si estuviera contigo.

Flor se sintió dividida entre su deseo de ayudar a Blake y su incomodidad por la situación. Por un lado, quería apoyarlo, pero por otro, no estaba segura de querer involucrarse en algo que podría lastimar a alguien más.

—No sé si sea lo correcto, Blake. No me siento bien con la idea de usar esto para... lastimar a alguien más. Además, ¿realmente quieres hacerlo?

La expresión de Blake se suavizó, como si hubiera captado la incomodidad de Flor.

—Tienes razón. No deberíamos involucrarte en esto. Lo siento por haberte puesto en esta situación.

Flor se sintió aliviada por la respuesta de Blake. Aunque su corazón aún latía rápido, se sentía agradecida de que él hubiera comprendido su incomodidad.

El resto de la tarde transcurrió con cierta tensión, ambos tratando de superar el momento incómodo. A medida que se acercaba la noche, Flor se quedó con una mezcla de emociones. Aunque se sentía aliviada por no tener que ir a esa fiesta, una parte de ella seguía preocupada por la situación entre Blake y su ex novia Alicia.

Flor se miró en el espejo, analizando el atuendo que había elegido. Optó por un vestido sencillo pero elegante, tratando de encontrar el equilibrio entre lucir bien y no enviar señales incorrectas. Se sentía molesta por la situación, pero no quería mostrar su incomodidad.

Mientras se arreglaba, una sensación de malestar la invadía. Estaba en conflicto consigo misma, cuestionando si tomar esta decisión era lo correcto. La idea de ayudar a Blake a causar celos no se alineaba con su moralidad, pero a la vez, no quería demostrar celos o debilidad frente a él.

Trató de mantener la calma y concentrarse en cómo luciría en la fiesta. Eligió accesorios simples y se aplicó un poco de maquillaje, queriendo proyectar una imagen segura y tranquila, a pesar de sus emociones internas.

Una vez lista, bajó las escaleras hacia el salón. Sus padres, notando su atuendo más elegante de lo habitual, le preguntaron adónde iba.

—¿A dónde te diriges esta noche, Flor? Te ves muy bonita. —pregunta su madre. 

Flor, tratando de ocultar sus sentimientos, respondió con una sonrisa forzada.

—Solo a una fiesta con unos amigos, no será muy tarde.

A pesar de su intento de aparentar calma, en el fondo, se sentía incómoda y molesta por la situación en la que se encontraba. Salió de casa con un nudo en el estómago, esperando que la noche no empeorara la incomodidad que ya sentía.

Blake descendió las escaleras y detuvo su paso al ver a Flor. Por un instante, su mirada se detuvo en ella, apreciando la elegancia y belleza que irradiaba con su atuendo.

—Flor, te ves increíble.

Sus palabras fueron genuinas, aunque se sintió incómodamente atraído por la imagen que Flor proyectaba esa noche. Trató de apartar esos pensamientos, recordándose a sí mismo que ella no era más que una amiga que había acudido a ayudar en una situación incómoda.

—Gracias, estoy lista.

La tensión en el ambiente era palpable mientras se dirigían hacia el auto. Flor intentó mantener una actitud neutral, ocultando cualquier sentimiento de molestia o inseguridad. Blake, por su parte, trató de mantener la conversación en temas superficiales para aliviar la incomodidad que ambos sentían.

El trayecto hacia la fiesta transcurrió en silencio, con una atmósfera tensa que ninguno de los dos podía ignorar. Llegaron al lugar y se adentraron en la multitud, tratando de cumplir con el objetivo de la noche: causar celos en la ex novia de Blake.

Flor observaba desde la distancia, tratando de apoyar a Blake sin sentirse incómoda. La música y el bullicio de la fiesta llenaban el ambiente, pero su mente estaba lejos de disfrutar el momento. A pesar de sus esfuerzos por mantener la calma, no podía evitar sentirse perturbada por la situación en la que se encontraba.

Flor se sentía desplazada en medio de la lujosa atmósfera de la fiesta. Observaba a su alrededor, sintiéndose como un pez fuera del agua en un ambiente lleno de hijos de millonarios. La idea de poner celosa a Alicia, la ex novia de Blake, no la hacía sentir cómoda, pero estaba dispuesta a seguir las indicaciones de Blake para ayudarlo.

—Flor, solo necesitas mostrarte relajada y divertida. Baila un poco, sonríe y ríete conmigo. Es todo lo que necesitas hacer.

Flor asintió, tratando de seguir las indicaciones de Blake para no llamar la atención en medio de aquel entorno sofisticado. Sin embargo, por dentro se sentía incómoda y fuera de lugar, deseando estar en cualquier otro lugar en ese momento.

A medida que la noche avanzaba, Flor intentaba seguir las indicaciones de Blake, manteniendo una actitud relajada y sonriente. Bailaron juntos, se rieron y parecían disfrutar el momento, pero por dentro, Flor solo deseaba que todo terminara pronto.

El plan de causar celos parecía tener algún efecto, ya que de vez en cuando veía a Alicia mirando en su dirección con una expresión de curiosidad mezclada con sorpresa. Sin embargo, Flor no estaba segura de si eso era lo correcto y se sentía incómoda con el papel que estaba desempeñando en esa situación.

A pesar de los esfuerzos de Blake por mantenerla entretenida y distraída, Flor ansiaba el final de la noche para poder alejarse de la incomodidad y volver a su vida cotidiana.

Flor se sintió incómoda al ser señalada por Blake hacia Alicia. Observó a la ex novia con una mezcla de admiración y preocupación. Alicia emanaba confianza, luciendo impecable y desenvolviéndose con gracia en el entorno lujoso de la fiesta.

La comparación fue inevitable para Flor. Se vio a sí misma de repente en una situación desigual, comparando su apariencia y su estilo con el de Alicia. Una sensación de inseguridad la invadió, haciendo que se sintiera inferior y fuera de lugar.

¿Cómo puedo competir con ella? Es tan hermosa y segura de sí misma. No tengo oportunidad alguna con Blake si ella está involucrada.

A pesar de sus esfuerzos por seguir el juego y mantener una actitud tranquila, la inseguridad la abrumaba. Se sentía atrapada en una situación incómoda, deseando desesperadamente poder alejarse de la fiesta y de toda la situación.

Intentó ocultar sus sentimientos, sabiendo que no quería mostrar su inseguridad ante Blake o frente a cualquier otra persona en la fiesta. Sin embargo, la comparación con Alicia había sembrado semillas de duda en su mente, haciendo que se cuestionara su posición en esa situación incómoda.

—Bésame. 

—¿Que? 

La situación tomó un giro drástico y Flor se sintió abrumada por la repentina petición de Blake. Antes de que pudiera reaccionar, él la tomó por sorpresa, tomando su rostro y plantando un beso en sus labios frente a todos, incluida Alicia.

El gesto repentino y público dejó a Flor sin aliento. Se sintió invadida, sorprendida y expuesta ante todos. La vergüenza y la incomodidad la invadieron, dejándola sin palabras mientras intentaba procesar lo que acababa de ocurrir.

Las miradas de sorpresa y murmullos llenaron la habitación. Flor se sentía como si estuviera en el centro de un torbellino de emociones, incapaz de procesar completamente lo que acababa de suceder. Las lágrimas amenazaron con emerger, pero las contuvo, tratando de mantener la compostura en medio de la vergonzosa situación.

Alicia miraba la escena con una expresión de sorpresa y confusión, mientras otros invitados observaban con curiosidad y asombro. La humillación y la sensación de vulnerabilidad de Flor eran abrumadoras, deseando poder desaparecer en ese momento.

Intentó apartarse de Blake, sintiéndose furiosa y avergonzada por lo que él había hecho. La situación se había vuelto demasiado incómoda y ella quería escapar lo más rápido posible de esa fiesta y de la presencia de Blake.

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