Capítulo 24

Su corazón pareció paralizarse cuando el lobo saltó hacia delante y, por primera vez en su vida, no tuvo fuerzas para transformarse. Era como si todo se hubiera apagado en ella.

Sus instintos, congelados.

Los ojos del hombre se agrandaron a medida que se acercaba y luego, con la misma rapidez,...

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