CAPÍTULO 120 (Segunda generación)

El sonido de un reloj marcando y una pluma rasgando el papel resonaba en la oficina. Una delicada mano esbelta se movía sobre el papel con movimientos rápidos, obviamente acostumbrada al interminable patrón de firmar informes y documentos. El olor a rosas en el escritorio flotaba en el aire, añadien...

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