CAPÍTULO 125 (Segunda generación)

—¡Déjenme ir, bastardos!— Un hombre de mediana edad con cabello castaño oscuro, con raíces grises, vestido con un traje negro, fue arrastrado a una habitación tenuemente iluminada. Los dos hombres corpulentos que lo sostenían lo empujaron al suelo, justo frente a un hombre sentado en una silla con l...

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