Capítulo 119

Su cabeza latía con fuerza. Sentía su pulso en las sienes. Se escuchaba un murmullo lejano de conversación. Sus muñecas estaban en carne viva por frotarse contra la cuerda que las ataba. La habitación oscura estaba fría, y sus dientes dolían de tanto castañetear. El costado de su cara ardía por la b...

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