Capítulo 110 Wolvencrest, el ojo del huracán

Lyra

Respiro.

Pero no siento que esté viva.

El aire entra en mis pulmones y se queda allí, pesado, espeso… inútil. Me duele el pecho, me arde la garganta, y aun así… no hago más que respirar. No siento nada.

No siento vida.

Excepto el peso.

El pequeño peso tibio que han puesto en mis bra...

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