Capítulo 117 La Verdad Que Me Debías

Lyra

Mi hijo se alimenta de mí con avidez, con una fuerza que me hace estremecer. Es perfecto… cálido, pequeño, pero lleno de vida. La suya.

Cierro los ojos mientras lo amamanto, sintiendo la succión constante en mi pecho y el dolor punzante en el alma. Cada vez que lo toco, cada vez que lo...

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