Capítulo 128 Verdades a medias

Mikail

Creí que se irían. Que finalmente Kael tomaría a su hija y desaparecerían de la manada del Rey Lycan como debían.

Pero no. No tuve esa suerte.

—¡Mikail! —gritó detrás de mí, con la voz estrangulada por las lágrimas—. ¡Escúchame, te lo suplico!

Me giré solo para verla correr hacia m...

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