Capítulo 29 Un “no” que quema

Mikail

Abrí los ojos de golpe y la miré como si de pronto no la reconociera.

Su respiración era irregular, sus mejillas estaban encendidas, sus labios hinchados por mis besos… pero su mirada era firme.

Confundida, rota… igual que yo.

Por un instante pensé que mi mente me había jugado una ...

Inicia sesión y continúa leyendo