Capítulo 36 Un presentimiento

Lyra

No dejé una nota. Tampoco dije adiós.

Solo caminé hacia la salida como quien escapa de sí misma, con pasos firmes y la esperanza de que la ausencia doliera más que mi presencia ignorada.

Necesitaba silencio. Paz. Respirar sin sentir que el corazón se me desgarraba al ver a Mikail mira...

Inicia sesión y continúa leyendo