Capítulo 44 Fuego Cruzado

Rowan

Mikail era un maldito payaso. Lo observaba fingir compostura, dándome respuestas diplomáticas con ese aire de superioridad que me revolvía el estómago.

Pero esta vez no mordí el anzuelo. Sonreí, fingí que me tragaba su juego, porque tenía un as bajo la manga, algo que él no sabía.

Y ...

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