Capítulo 46 Solo la Esclava del Alfa

Mikail

Todo en mí ardía. Cada fibra, cada músculo, cada sombra que me atravesaba la mente era un fuego encendido por culpa de él.

—Maldito seas, Rowan… —escupí entre dientes, sintiendo cómo el calor de la rabia me recorría como un veneno antiguo.

Lo vi apretar los puños, los nudillos tenso...

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