Capítulo 64 A Contrarreloj

Mikail

La lluvia caía con furia, como si el cielo mismo quisiera castigarme por mi estupidez.

Corría sin saber a dónde, sin dirección fija. Solo sabía que no podía quedarme quieto. No cuando Lyra se había ido.

Mandé a los guardias, sí… pero maldita sea, no podía respirar si no estaba buscá...

Inicia sesión y continúa leyendo